Due Diligence.
Realizamos una revisión inicial de las condiciones relevantes del proyecto para identificar factores que puedan influir en su desarrollo antes de realizar una inversión o iniciar el proceso de diseño.
Estudios preliminares.
Recopilamos y analizamos la información necesaria para comprender las condiciones iniciales del proyecto, sus requerimientos y las variables que deben considerarse antes de definir una propuesta.
Análisis del terreno y ubicación.
Evaluamos las características del sitio y su relación con las necesidades del proyecto, considerando aspectos que pueden influir en el aprovechamiento del terreno, accesos, funcionamiento y desarrollo futuro.
Levantamiento arquitectónico.
Cuando se trabaja sobre infraestructura existente, realizamos el levantamiento necesario para conocer sus condiciones actuales y disponer de una base confiable para futuras intervenciones, ampliaciones o remodelaciones.
Estudios de viabilidad y factibilidad.
Analizamos diferentes escenarios para determinar cuáles ofrecen mejores condiciones técnicas y funcionales para el desarrollo del proyecto. En proyectos inmobiliarios, este análisis también puede contribuir a encontrar un equilibrio entre aprovechamiento del terreno, áreas comunes, funcionalidad y objetivos de inversión.
Revisión normativa e institucional.
Identificamos desde las primeras etapas los requerimientos y procesos institucionales que podrían afectar el proyecto, permitiendo anticipar trámites, restricciones y condiciones necesarias para su posterior desarrollo.